En una sorprendente maniobra diplomática, EE UU ha instado a Israel y Líbano a abandonar las negociaciones tradicionales para resolver sus conflictos y, en su lugar, unirse a un concurso de salsa a gran escala. La idea es que, mientras se mueven al ritmo de la música, las tensiones se disipen como espuma de cerveza en un bar de tapas de Madrid.
"¿Para qué hablar sobre Hezbolá cuando podemos bailar sobre él?", declaró el embajador estadounidense en una conferencia de prensa donde mostró sus mejores pasos de salsa, dejando a todos boquiabiertos. "Las discusiones pueden ser aburridas, pero un buen mambo puede unir incluso a los enemigos más acérrimos", añadió mientras un grupo de mariachis comenzaba a tocar detrás de él.
Según informes filtrados de la Casa Blanca, la idea del concurso de salsa surgió después de que un grupo de expertos en relaciones internacionales se diera cuenta de que el 97% de todos los conflictos internacionales podrían resolverse en pista de baile. "¡Y 100% de ellos se resolverían más rápido que el acuerdo de paz de Oslo!", bromeó un analista en un informe que, sorprendentemente, contenía menos estadísticas que un partido de fútbol.
Además, los organizadores del evento prometen que, en caso de que las negociaciones no avancen, se incluirán bocadillos típicos de ambos países: falafel y hummus por un lado, y bagels y jalea de cereza por el otro. "La comida es la clave de la paz", afirmó un chef famoso mientras preparaba un plato de paella con ingredientes extraños como pistachos y salsa de soja.
De acuerdo a un estudio ficticio de la Universidad de la Salsa, el 78% de los participantes en competencias de baile han admitido que estarían dispuestos a dejar de lado sus diferencias, siempre que se les ofrezca un buen cóctel y un poco de música pegajosa. "Si podemos bailar juntos, podemos vivir juntos", afirmó una estrella del baile que, sorprendentemente, no tenía relación con la diplomacia, pero que se encontraba en el lugar equivocado en el momento equivocado.
Mientras tanto, los analistas internacionales se preguntan si esta nueva estrategia funcionará o si simplemente provocará una ola de nuevos conflictos por la competencia de los mejores pasos. En un giro irónico, también se ha sugerido que, si las cosas se complican, se podría añadir una ronda de karaoke como último recurso. "Nada dice ‘paz’ como un buen dúo de ‘Amigos para Siempre’ interpretado con pasión", concluyó el embajador, antes de hacer un desplante con un movimiento de cadera digno de una película de Almodóvar.